
Control de stock de un almacén de hierro
Cuando el proveedor sube el hierro, el precio del mostrador tiene que subir ese mismo día y alguien tiene que avisar antes de que se acabe la barra.
Sí, actualizar precios con la tarifa del proveedor se automatiza: el sistema lee la tarifa nueva del proveedor, compara con la anterior, aplica tu margen y el descuento de cada cliente profesional, y te enseña lo que cambia. Tú revisas las subidas raras y confirmas. Nada se publica sin tu visto bueno.
El proveedor manda un Excel o un PDF con miles de referencias. Actualizas las que recuerdas, las demás se quedan con el precio viejo y no te enteras hasta que una venta sale con menos margen del que pensabas.
Si encima el cliente que compra todos los meses tiene su descuento, y el del mostrador depende de quién esté, el precio de la misma barra o del mismo saco cambia según el día. Para actualizar miles de referencias sin pasar una semana pegado a una hoja de cálculo, hace falta un proceso, no más esfuerzo.
1. Subes la tarifa del proveedor, en el formato en el que te llegue. 2. El sistema empareja cada línea con tus referencias y marca las nuevas, las que suben mucho y las que no encuentra. 3. Calcula el precio de venta con el margen sobre el precio de compra que tú has fijado, por familia o por referencia. 4. Aplica las tarifas y descuentos por cliente profesional. 5. Te enseña el cambio y tú confirmas.
Luego se carga en tu programa actual, integrando con tu ERP, o se queda en un listado que se usa para presupuestar.
No decidimos tus márgenes ni negociamos con tu proveedor. Tampoco cambiamos tu programa de facturación.
Si manejas cientos o miles de referencias, varios proveedores y clientes con condiciones distintas.
Si vendes veinte productos con un precio único para todos. Una hoja de cálculo te basta.

Cuando el proveedor sube el hierro, el precio del mostrador tiene que subir ese mismo día y alguien tiene que avisar antes de que se acabe la barra.

La automatización de presupuestos conecta la petición del cliente, las reglas de precio y el documento final.

Cambiar de ERP es caro, lento y casi siempre innecesario: lo que suele fallar es lo que pasa alrededor.

Tu programa de almacén ya lleva stock y factura. Lo que se pierde está alrededor: el WhatsApp, la tarifa de cada cliente y el albarán sin cobrar.
Trae la última tarifa de tu proveedor principal. En 30 minutos vemos si se puede y qué alcance tendría.