
Agentes de IA para atención al cliente
Construimos agentes de IA sobre tu conocimiento real: si no saben resolverlo, escalan a una persona.
En una clínica, el mostrador es el cuello de botella: teléfono que suena mientras hay un paciente delante, huecos que se quedan vacíos porque alguien no avisó, y papeleo de mutuas que se hace cuando se puede. Automatizamos esa parte con software propio, sin licencias por usuario y con precio cerrado tras el diagnóstico. La parte clínica no la tocamos: trabajamos en la administrativa.
Confirmaciones y recordatorios automáticos por el canal que use cada paciente, gestión de la lista de espera para cubrir las cancelaciones del día, y peticiones de cita fuera de horario que se atienden solas. Es lo que más rápido se nota, porque un hueco vacío es dinero perdido ese mismo día.
Consentimientos, informes que hay que enviar, documentación de aseguradoras y facturación a mutuas. Nada de esto necesita criterio médico y hoy se lo lleva el equipo de recepción entero.
Los datos de salud tienen una protección especial y eso condiciona qué se puede procesar, dónde y con qué proveedor. Es lo primero que se decide en el diagnóstico, no algo que se resuelve al final. Si una parte no se puede automatizar de forma limpia, no se automatiza.
Si tenéis volumen de citas y un equipo de recepción que va justo.
Si sois una consulta con agenda pequeña. Ahí una herramienta de citas de mercado os basta.

Construimos agentes de IA sobre tu conocimiento real: si no saben resolverlo, escalan a una persona.

En casi todas las empresas pequeñas hay una persona que sostiene la administración entera.

Digitalizar un proceso no es escanear el papel: es que el dato entre una sola vez.
El primer paso es un café de 30 minutos: nos cuentas el proceso que te está costando dinero y te decimos si tiene arreglo, con qué alcance y en cuánto tiempo. Si no lo tiene, también te lo decimos.