
Desarrollo de CRM a medida
Un CRM genérico obliga a tu equipo a adaptarse al software; el CRM a medida hace lo contrario.
Cambiar de ERP es caro, lento y casi siempre innecesario. La mayoría de las veces el sistema está bien y lo que falla es todo lo que pasa alrededor: datos que se meten a mano, informes que se arman fuera, avisos que no llegan. Integramos IA en el ERP o el CRM actual con desarrollo propio, sin licencias añadidas y con precio cerrado tras el diagnóstico.
Lectura automática de documentos que hoy alguien teclea en el ERP. Alta y actualización de clientes en el CRM desde el correo o desde un formulario. Informes que se generan solos con los datos que ya están dentro. Avisos cuando algo se sale de lo normal: un pedido parado, una factura vencida, un cliente que lleva meses sin comprar.
Por la vía que el sistema permita: su API si la tiene, exportaciones automáticas si no, base de datos cuando es la única opción y hay acceso. Antes de proponer nada miramos qué deja hacer tu ERP y con qué límites, porque de ahí depende todo el alcance.
Cuando el propio programa es el problema: no deja sacar los datos, el fabricante ya no lo mantiene, o cada cambio pequeño se convierte en un presupuesto. Ahí hablamos de CRM a medida o de ERP a medida, sabiendo que migrar tiene coste.
Si tu sistema funciona razonablemente y el trabajo manual está en los bordes.
Si el ERP está cerrado, sin API y sin acceso a los datos: entonces hay que hablar de otra cosa.

Un CRM genérico obliga a tu equipo a adaptarse al software; el CRM a medida hace lo contrario.

El desarrollo de ERP a medida tiene sentido cuando tu operación tiene reglas propias que un ERP estándar no cubre.

Trabajamos con pymes en Madrid que tienen un proceso concreto que les cuesta dinero cada mes.
El primer paso es un café de 30 minutos: nos cuentas el proceso que te está costando dinero y te decimos si tiene arreglo, con qué alcance y en cuánto tiempo. Si no lo tiene, también te lo decimos.