30 minutos · videollamada
Lo suyo sería un café de verdad.
Pero como lo más probable es que nos separen unos cuantos kilómetros, lo hacemos online y ya habrá tiempo para el presencial.
Son treinta minutos sin presentación comercial ni pantalla compartida. Me cuentas en qué andas metido, te cuento en qué ando yo, y vemos si hay algo que encaje. Si no lo hay, te llevas una conversación y probablemente un par de contactos que te sirvan.
El café lo pones tú. Yo pongo el mío.
¿No se carga? Abrir la agenda en una pestaña