
Asociaciones y federaciones
Casi todas las asociaciones funcionan igual: una secretaría pequeña y un censo de socios repartido en varios sitios.
Un portal del socio quita llamadas a la oficina: cada socio ve sus entregas, sus anticipos y su liquidación. Va dentro de nuestro software para cooperativas agrarias, a medida de cómo liquidáis la campaña, sin licencias por usuario y con precio cerrado tras el diagnóstico.
Una cooperativa agraria y una comunidad de regantes tienen el mismo problema de fondo: dinero de muchos socios gestionado por una oficina de dos o tres personas.
La liquidación de campaña, que hoy suele salir de una hoja que entiende una sola persona. El control de morosidad. Y la gestión de la sección de crédito cuando la hay.
Padrón de regantes y superficies, derramas y cuotas por hectárea, lecturas de contador, turnos de riego, y lo que casi ningún programa del sector cubre: la administración electrónica.
Las comunidades de regantes son corporaciones de derecho público y les aplica la Ley 39/2015. FENACORE, la federación del sector, estima que el 85% no tiene las herramientas para cumplirla. Ahí entramos: sede, registro de entrada y salida, notificación fehaciente al regante, convocatoria y acta de junta con voto ponderado por hectárea.
Hay ocho o nueve programas para comunidades de regantes y todos hacen bien lo mismo: padrón, facturación, derramas y contabilidad. Si eso es lo que necesitas, cómpralo, es más barato. La conversación cambia cuando falta la capa legal, o la cooperativa liquida de una forma que no cabe en ningún estándar.
Si gestionáis socios o regantes que pagan y cobran, y hoy eso vive en hojas de cálculo con una persona sosteniéndolo todo.
Si lo que buscáis es contabilidad y facturación básicas. Para eso ya hay producto hecho.

Casi todas las asociaciones funcionan igual: una secretaría pequeña y un censo de socios repartido en varios sitios.

De los cerca de 200 consejos reguladores DOP e IGP en España, casi ninguno tiene software especializado.

El problema no es la herramienta genérica: es que tu negocio no encaja en ninguna plantilla.
El primer paso es un café de 30 minutos: nos cuentas el proceso que te está costando dinero y te decimos si tiene arreglo, con qué alcance y en cuánto tiempo. Si no lo tiene, también te lo decimos.