
Automatización de procesos con IA
Trabajamos con pymes en Madrid que tienen un proceso concreto que les cuesta dinero cada mes.
Se puede quitar de en medio todo lo que se repite y no requiere criterio: pasar datos de un sitio a otro, rehacer el mismo informe, contestar el mismo correo. Es automatización de tareas administrativas con IA, con software propio y precio cerrado tras el diagnóstico, para que la empresa no dependa de una sola persona.
En casi todas las empresas pequeñas hay una persona que sostiene la administración entera, y media jornada suya se va en cosas que no decide nadie. Se nota rápido porque es trabajo diario, no un proyecto de dos años. Automatizar el papeleo de una pyme es automatización administrativa en pequeño.
Lo que se repite y no requiere criterio: leer facturas y albaranes que llegan en PDF, meter esos datos donde toca, generar presupuestos a partir de un listado, preparar el informe semanal, avisar de vencimientos, contestar solicitudes que siempre traen la misma respuesta.
En un taller o un almacén con mostrador, el papel se pierde entre el WhatsApp y la furgoneta. Digitalizar albaranes, facturas y cobros es el primer paso, en carpintería metálica y en almacenes de materiales.
Primero se hace en paralelo, con el proceso antiguo funcionando, hasta que los resultados coinciden. Después se apaga la parte manual. Nadie firma un cambio a ciegas, y menos en administración, donde un error se ve en la factura de un cliente. Trabajamos en Madrid y en remoto.
Deja de ser la que teclea y pasa a ser la que revisa. Suele ser el mejor cambio del proyecto: esa persona conoce el negocio y estaba usando sus horas en lo que menos criterio pide.
Si hay volumen: decenas de documentos o de solicitudes al mes, todas semanas iguales.
Si son cuatro facturas al mes. Con ese volumen, automatizar cuesta más de lo que ahorra.

Trabajamos con pymes en Madrid que tienen un proceso concreto que les cuesta dinero cada mes.

La automatización de presupuestos conecta la petición del cliente, las reglas de precio y el documento final.

Digitalizar un proceso no es escanear el papel: es que el dato entre una sola vez.
El primer paso es un café de 30 minutos: nos cuentas el proceso que te está costando dinero y te decimos si tiene arreglo, con qué alcance y en cuánto tiempo. Si no lo tiene, también te lo decimos.