
Automatización e IA
La mayoría de empresas no necesita un plan de IA: necesita que tres cosas dejen de hacerse a mano.
Soy Hugo Ruiz y llevo casi diez años emprendiendo. Seis de ellos los he pasado cofundando y levantando una empresa de tarjetas digitales corporativas que sigue funcionando. AXS22 es mi empresa: ordeno negocios, construyo el software que les falta y junto a fundadores que se necesitan sin saberlo.

La mayoría de empresas no necesita un plan de IA: necesita que tres cosas dejen de hacerse a mano.

La mayoría de la consultoría empresarial termina en un informe que nadie ejecuta; aquí trabajo al revés.

El networking de emprendedores en Madrid casi siempre es una sala con ochenta personas y tarjetas que nadie mira.
Lo que hago aquí es lo que he aprendido haciéndolo. Son tres cosas distintas que en la práctica se cruzan todo el rato.
Primero miro: casi todos los problemas que me traen están mal contados la primera vez, no por mala fe, así que empiezo por entender el proceso real con los números delante.
Después digo lo que pienso, aunque signifique perder el proyecto: prefiero decirte que no compensa a cobrarte por algo que no te va a devolver el dinero. Y en lo que se hace, precio cerrado, sin tarifas por hora ni alcances que crecen a mitad de camino.
Conmigo. En los proyectos de desarrollo, conmigo y con el equipo, que es quien construye. No hay una capa de gestión de cuentas entre tú y quien hace el trabajo, y esa es una de las razones por las que trabajo con pocos clientes a la vez.
De ver el mismo patrón muchas veces: empresas pequeñas con un dueño que decide solo, procesos sostenidos con Excel y buena voluntad, precios puestos hace años que ya no cuadran. Ninguna se arregla con una herramienta suelta. Se arreglan hablando, decidiendo y construyendo.
Si algo de esto te suena a tu empresa, el primer paso siempre es el mismo: una conversación de 30 minutos, sin compromiso.