
Consultoría empresarial
La mayoría de la consultoría empresarial termina en un informe que nadie ejecuta; aquí trabajo al revés.
El diagnóstico empresarial de una primera sesión con un consultor de empresas te deja el problema dicho en una frase, dos o tres decisiones concretas y un orden para tocarlas. Dura una hora, es uno a uno y cuesta 80 euros, sin venta dentro. Sirve para un problema concreto, no para revisar la empresa entera.
Para muchos es la primera sesión con un consultor de empresas: un diagnóstico de negocio para una pyme que nunca había hablado del problema con nadie de fuera. También sirve como cosa suelta, para pensar en voz alta con alguien que ha montado empresas.
Me cuentas dónde estás y yo pregunto. Números por encima, oferta, clientes, cómo vendes y qué te está quitando el sueño. A partir de ahí ordenamos: qué es causa y qué es síntoma, qué se puede tocar esta semana y qué no toca todavía.
Sin informe: con lo que hayas apuntado tú y un resumen mío después. Trabajemos juntos luego o no.
Porque una llamada gratis de ventas es otra cosa y no quiero disfrazarla. Cobrando, la hora es tuya entera y puedo decirte lo que pienso sin estar colocándote nada.
Si llevas meses con el mismo problema dando vueltas y no tienes con quién contrastarlo.
Si lo que buscas es un plan detallado y ejecutado. Eso no cabe en una hora y es otro trabajo.

La mayoría de la consultoría empresarial termina en un informe que nadie ejecuta; aquí trabajo al revés.

Como mentor de negocios entro como socio estratégico sin equity durante 21 días, sobre tu oferta real.

Si vendes servicios y tu margen no aparece por ningún lado, el problema casi nunca es que trabajes poco.
El primer contacto siempre es una reunión de diagnóstico gratuita de 30 minutos, sin coste. Si en esa reunión vemos que esta sesión de 80 euros es lo que toca, la reservamos ahí mismo.