
Consultoría empresarial
La mayoría de la consultoría empresarial termina en un informe que nadie ejecuta; aquí trabajo al revés.
Trabajo con startups que ya venden. No con ideas, ni con equipos buscando la primera ronda: con las que tienen clientes pagando y un modelo que empieza a apretar por algún sitio. Consultoría estratégica sobre lo que se decide de verdad en esa fase: qué se vende, a qué precio, a qué segmento y con qué proceso comercial. Sin equity y con fecha de fin.
El precio se puso al principio y nadie lo ha vuelto a tocar. El equipo comercial depende de que el fundador cierre. Se dice que sí a clientes que no encajan porque hacen falta ingresos. Y el producto crece por peticiones sueltas en lugar de por decisión. Ninguna de estas se arregla con más esfuerzo.
Porque no soy inversor y no quiero serlo aquí. Cobro por el trabajo, entro un tiempo limitado y me voy. Eso mantiene la conversación honesta: puedo decirte que un cliente no te conviene aunque facture.
Sesión de diagnóstico de una hora por 80 euros para ver dónde está el atasco. Si hay que trabajarlo, programa con precio cerrado desde 1.500 euros: 21 días intensivos más dos meses y medio de seguimiento semanal.
Si ya facturáis, sois un equipo pequeño y el cuello de botella está en la venta o en el modelo.
Si estáis en fase de idea o buscando inversión. Para eso hay aceleradoras y programas que lo hacen mejor que yo.

La mayoría de la consultoría empresarial termina en un informe que nadie ejecuta; aquí trabajo al revés.

Como mentor de negocios entro como socio estratégico sin equity durante 21 días, sobre tu oferta real.

Si vendes servicios y tu margen no aparece por ningún lado, el problema casi nunca es que trabajes poco.
El primer contacto es una reunión de diagnóstico gratuita de 30 minutos, sin coste y sin venta dentro de la llamada: cuentas en qué momento está tu negocio y decidimos juntos si el paso siguiente es la sesión de diagnóstico 1:1 de 80 euros.